miércoles, 31 de julio de 2013




Sometimes I’m terrified of my heart; of its constant hunger for whatever it is it wants. The way it stops and starts.

martes, 30 de julio de 2013


Martes 30 de Julio, cometí el gran error de anotarme en las materias para el segundo cuatrimestre de mi carrera.
El cuatrimestre pasado, pasaba con momentos de depresión y colapso existencial porque con el trabajo, la Universidad, Ingles, todo no podía. (Estaba cursando 4 Materias).
Como soy de esas personas que no aprenden de sus errores, qué mejor idea que anotarme en más materias, sí, porque siempre se puede ser un poquito más infeliz.
Con estas palabras me retiro a pensar en la cagada que me mandé y sólo quiero que sepan que cuando pasen las los días, las semanas, los meses y no me vean es porque estoy vendiendo de a poquito mi tiempo al Diablo.
No sé si me va a dar felicidad, o satisfacción, siempre me cagan a mi; vieron. Creo que hasta el Diablo me ve la cara de pelotuda y seguro me estafa. Oh sí "estudios, dinero" me ofrece el muy hijo de puta. ¿A cambio de qué? ¿Mi alma? Mi alma ya se la vendí hace años cuando aprobé Sistemas de Información Contable. Ahora me pide mi tiempo. Y como es lo único que tengo, lo vendí todito.

Lo bueno es que estoy a un poco menos de terminar la carrera.
Un POCO menos. Poco. Poquito.

jueves, 25 de julio de 2013

Motoqueros & Ponies.

Me considero una persona muy madura.

Bueno mentira, en realidad no. Y de eso me di cuenta el día que vi que iban a ser la 4ta temporada de My Little Pony. Sentí más emoción por eso que por la nueva temporada de The Walking Dead.

Aún me consuela el hecho de que la emoción es la misma que la de Sons of Anarchy (Creo que tengo los opuestos) Pero bueno.
Soy así, soy opuestos, el otro día sufrí el dilema más raro de mi vida. Estaba en Capital, tenía $400 en mis bolsillos y las ganas de comprar algo copado, entré a una Vinoteca, quería un Whisky (Estaba $300 y algo) No lo compré, así que seguí caminando y veo una jugetería, entré a ver que había y estaban los peluches de My Little Pony $380 y he ahí mi problema... ¿Whisky o Peluche de My Litlle Pony? Lamentablemente en ese momento no tenía $800 para hacer la mejor compra de la historia, así que decidí ir a tomarme el colectivo sin comprar una mierda.

Igual, ahora hablando en serio. La madurez no se mide por las series que ves o si comprás peluches o whisky ¿No?

A menos que veas Aliados, y bueno. Ya sabemos...


Eso no es una historia de "esto le sucedió a un amigo de amigo..." Esto me pasó a mi, ayer a la noche, en Quilmes.

Nos juntamos con unas amigas para ir al cine. Queríamos ver Monster University (Muy maduras nosotras) Pero sostenemos nuestra posición diciendo que Monster Inc. Es de nuestra época y serían los niños pequeños los que no estarían ubicados en tiempo y espacio.


Esa noche que nos digan "no hay más entradas para Monster University" fue lo peor que nos pudieron haber dicho, pero bueno como dicen algunos "al mal tiempo, buena cara" no comparto mucho esa frase, pero es lo que hicimos. Fuimos a tomar algo a La Chocolatta ubicada en Lavalle 539 (Quilmes) todo bien, hicimos mezcolanza de todo, cerveza, submarino, panqueques, licuado, maní, tostados, etc. Pero es básicamente como somos nosotras, una mescolanza. En fin, terminamos de comer y nos quedamos hablando de cosas existenciales de la vida. (Acá viene la parte NO divertida de la noche)

 De pronto, vemos que en la mesa hay un integrante más entre nosotras, la verdad que no era muy esperada tampoco... Señores, señoras, había una cucaracha. Nos miramos, llamamos a la moza y le dijimos que "HABÍA UNA CUCARACHA EN LA MESA" y ella, como si no fuera nada nos dice "si, está lleno acá. Yo ya estoy acostumbrada".

OK.

Después, se fue a hablar con otro del restaurante y se notaba a kilómetros que nos estaba tomando el pelo.

A ver, lo que más molesta de la situación es que la moza nos haya contestado así, si ella está acostumbrada a vivir en la mugre y con cucarachas, es su problema, pero yo no y la verdad que no tendríamos que ni haberle pagado, pero aún no desbloquié en mi el "Señora quilombera" así que pagamos y nos fuimos (Sin propina, obvio).

No nos tomen como "las típicas mujeres histéricas" que gritan por una cucaracha, porque de nosotras no salió ni un grito. Lo que más nos molestó fue la forma que nos contestó la moza. En vez de defender el local, parecía que tenía ganas de tirarle mierda. Y si vamos al caso... ¿En qué casa no hay ni una cucaracha?

Fue mi primera, y última vez en la Chocolatta.